CIUDAD RECICLADA TOMA CULTURA
En Bogotá como en distintas zonas del país la destreza para encontrar un espacio final para las basuras es un tema que ha levantado gran controversia entre los habitantes que se quejan de los malos olores, los desechos en las zonas residenciales y los espontáneos botaderos que se inauguran en los parques y las esquinas de los diferentes barrios.
Desde hace aproximadamente 14 meses el proceso preparación para la reutilización de materiales se lleva a cabo en “el Centro de Reciclaje La Alquería” ubicado en el sur de la ciudad. Esta planta se encarga no solo de disponer los materiales como el vidrio, plástico, cartón y demás materiales reciclables para su venta y desarrollo en la industria, sino que además favorece a la desintoxicación de la ciudad al tener como propósito evitar que se sigan desperdiciando los desechos servibles en el relleno Doña Juana y así ahorrar un espacio de algo más de cinco años en el mismo para los residuos orgánicos.
La planta cuenta actualmente con tres administrativos y 27 operadores, quienes hacen parte de la Asociación de Recicladores de Bogotá (ARB) y la Asociación Ara Ambiental. Los operadores son los encargados de la separación, peso y distribución de las toneladas de material que diariamente ingresan a la planta en los camiones de Atesa, Aseo capital y Ciudad Libre, encargados de recoger las bolsas blancas que contienen la basura reciclable en los diferentes puntos de la ciudad. Es un espacio aseado dentro de sus condiciones, el cual se fumiga cada tres meses para evitar contaminaciones de residuos que puedan llegar y en sus instalaciones solo entra el personal autorizado y los camiones designados por las empresas de aseo de la ciudad.
“Se tiende a confundir al reciclador con el indigente” explicó Nilson Ladino, coordinador de la planta “La Alquería” al referirse a la oposición de los habitantes del Cortijo y El Tintal, ante el propósito de construir una planta de reciclaje en estas zonas.
Una de las principales causas para que los residentes se resistan a la construcción de los centros de reciclaje es el desconocimiento de la cultura recicladora. Hasta el momento no se ha llevado a cabo una acción que explique y promueva el reciclaje como solución social a la contaminación ambiental.
En la ciudad se cuenta con cerca de 600 bodegas de reciclaje que no logran los requisitos ni ambientales ni sanitarios. La planta de reciclaje de La Alquería, es un lugar que no solo cumple a cabalidad las normas sanitarias sino que también tiene al personal debidamente uniformado con guantes, overoles y tapabocas. Cuentan con un salario mensual, prestaciones, salud y laboran ocho horas diarias de lunes a sábado.
Para Adriana Espinoza, trabajadora de la planta, este empleo le ha generado una estabilidad económica y además le ha dado la oportunidad de que sus hijos entren al colegio. Ella no niega que trabajando en las calles ganaba un poco más de dinero, pero reconoce que los riesgos que se corren son muchos y que además tenía que hacer los recorridos en compañía de sus niños. Además el hecho de que la basura llegue clasificada es de gran ventaja tanto para ella como para todos sus compañeros.
La cultura del reciclaje es una iniciativa que no solo pretende acabar con la contaminación ambiental, sino que se impone como generadora de empleo para los cientos de recicladores que hacen parte de las cooperativas del la ciudad, quienes son las encargadas de su contratación.
¿Cómo colaborar?
La falta de información ha hecho que los individuos estigmaticemos el reciclaje como un oficio de los conocidos indigentes, pero en realidad es una forma de volver a utilizar los materiales no orgánicos (papel, cartón, plástico, vidrio, latas) para con ellos elaborar servilletas, papel higiénico, embases para detergentes y demás productos de uso diario en el hogar.
Un gran porcentaje de lo que creemos desechos son elementos para reutilizar.
- Papel, entre estos se encuentran: periódicos, revistas, hojas, cuadernos, carpetas, cajas y las envolturas de las botellas de gaseosa y demás embases. Sacando de la lista el papel carbón y el mantequilla.
- Vidrio, forman parte los envases de cualquier líquido o conservas, cristalerías y bombillos..
- Metales, aquí encontramos lo relacionado con latas de cerveza, jugos y atún, tejas de zinc y embases de aluminio.
- Plástico, globos, manguera, embases de gaseosa, champú y cremas.
Para un buen uso de este material se recomienda que esté limpio, sin residuos y para su distinción dejarlos en bolsas de color blanco, el día que se designe en la semana según su localidad para que la ruta lo recoja y lo lleve hasta la planta que hará su parte complementaria en el proceso antes de enviarlo a la industria.








Marzo 25th, 2008 at 22:22
Interesante artículo y hermosa labor.
Estoy interesada en conocer la dirección exacta de la planta de reciclaje la Alquería y en lo posible el mail de alguna de las personas que trabajan en dicha planta para establecer un proyecto de reciclaje en el conjunto residencial donde vivo.
Gracias.
Abril 7th, 2008 at 14:20
Yo pertenezco al barrio el cortijo, y no es que sea ignorancia en cuanto al reciclaje, sé que es algo muy bueno pero el problema son los olores que se puedan generar en este sitio y que pueda afectar a nuestros niños,, eso lo deberian hacer lejos de las viviendas, ademas el barrio en la noche se llena de recicladores y/o algunas personas que le puedan hacer daño a las otras personas.
Abril 9th, 2008 at 18:40
Me gustarìa tener un mail en donde pueda comunicarme con la periodista que escribiò la nota. Les quedo agradecido. Cordial saludo.
David Cruz Moreno
Abril 16th, 2008 at 12:56
Buenas Tardes.
Quisiera conocer el balance de esta planta,en cuanto material de entrada ,material comercializado, etc .Cuando va al relleno.
Gracias
Abril 16th, 2008 at 19:04
quiero conocer mas de este sitio, y los precios del material, reciclado.