“Debemos recuperar el control sobre nuestros niños y jóvenes”: coronel Salazar
El trabajo entre las autoridades y ciudadanía es clave a la hora de enfrentar la inseguridad. No se puede tener un policía en cada esquina, como muchos pretenden. El policía, como conciliador y previsor empieza en casa. El oficial nos contó que las cifras de riñas durante los fines de semana preocupan, y hay que trabajar más en este sentido. Balance.
Por: Bogotá Occidente
Para el comandante operativo de la Policía en todo el occidente de Bogotá la consigna es clara: lograr la seguridad anhelada por la ciudad requiere inevitablemente del trabajo conjunto entre las autoridades y los ciudadanos. Sin esa dupla, nunca se va a conseguir.
Es difícil, por no decir imposible, el tener un policía en cada esquina. Ninguna ciudad del mundo lo logra. Aquí el tema también pasa por la llamada “corresponsabilidad, que no es otra cosa de la tarea que tiene que hacer cada bogotano por su entorno, por su comunidad, por su ciudad.
Bogotá Occidente conversó con el coronel, un día entre semana, donde el radio no paraba de repicar, al igual que su celular, en donde sus hombres le iban presentando los reportes de lo que sucede en media ciudad, que es su campo de acción.Y es tal su convencimiento en el tema que manifiesta que son requieren más esfuerzos en la conciliación y prevención de los problemas mínimos, antes de que se conviertan en verdaderas tragedias, como los casos de la llamada violencia intrafamiliar. “Estamos registrando más de 3 mil riñas durante los fines de semana en toda la ciudad. Muchas de ellas terminan mal”, recalcó.
conversó con el coronel, un día entre semana, donde el radio no paraba de repicar, al igual que su celular, en donde sus hombres le iban presentando los reportes de lo que sucede en media ciudad, que es su campo de acción.Y es tal su convencimiento en el tema que manifiesta que son requieren más esfuerzos en la conciliación y prevención de los problemas mínimos, antes de que se conviertan en verdaderas tragedias, como los casos de la llamada violencia intrafamiliar.
“Estamos registrando más de 3 mil riñas durante los fines de semana en toda la ciudad. Muchas de ellas terminan mal”, recalcó.
-¿Cómo está todo el occidente en materia de seguridad ciudadana?
El comando operativo número tres atiende a las localidades de Kennedy, Bosa, Fontibón y Engativá. Es una extensión territorial muy amplia y con problemas cruzados por la multiplicidad de los estratos que van desde el cero hasta el seis, al igual que el componente cultural y desarrollo en cada una de las ellas.
Tenemos un Plan de Acción diseñado por la dirección de la Metropolitana, donde atendemos y monitoreamos la incidencia de los delitos de mayor impacto, o los que más aquejan al ciudadano, como los hurtos, homicidios, lesiones personales. Y otros, como los secuestros y extorsiones, que van en descenso en sus cifras.
El balance de los delitos de vida y seguridad personal es satisfactorio.
La ciudad presentó una reducción en homicidios con respecto a 2007 y se logró por la conciencia ciudadana por el respeto por la vida, donde tenemos que avanzar más y para que cada día todos los ciudadanos se comprometan a buscar soluciones a sus problemas, pero en forma pacífica. Toda vida que se logre salvar da un saldo positivo.
-Pero lo de las riñas es preocupante…
En promedio se están registrando 3 mil 500 riñas y agresiones atendidas por la Policía durante los fines de semana. Se hace el monitoreo desde las 6 de la tarde de los viernes hasta las doce de la noche de los domingos. Esos números nos demuestran que debemos fortalecer todos los programas de cultura ciudadana, de prevención, de pedagogía, para buscar la solución a nuestras diferencias, sin recurrir a la violencia.
-¿Qué tanta influencia tiene el alcohol en estos niveles de violencia ciudadana?
Hay un alto nivel de consumo de bebidas embriagantes, desde jovencitos y menores de edad hasta adultos. Eso incide en el comportamiento de las personas y que los lleva a generar graves lesiones y resultar involucrados en muertes. Tiene que darse una mejor acción de las autoridades para regular más el consumo del alcohol.
-¿Cuáles son las localidades con mayor problema en esa seguridad ciudadana?
Kennedy y Bosa son las más afectadas. En Bosa se registran muchas riñas, agresiones; muchas se dan entre vecinos, o entre grupos de jóvenes que chocan hasta por ideas y fanatismos, como las barras de fútbol. En Engativá y Fontibón también se registran estos hechos pero es más moderado.
-¿El toque de queda para menores ha resultado o no?
Ha sido un paso importante de la administración distrital y de los alcaldes locales.
Debemos recuperar el control sobre nuestros jóvenes y niños.
No podemos permitir que nuestros jóvenes permanezcan hasta altas horas de la noche sin que los padres ni autoridad alguna sepan en dónde están ni qué hacen. Estar en las calles consumiendo alcohol o drogas o integrando grupos de vandalismo o de delitos. En realidad es la restricción de menores de edad en las vías públicas en determinado horario.
-¿En qué sectores se ha aplicado la medida, y qué papel juegan los padres de familia en este tema?
En Bosa se ha trabajado con la administración local, en Fontibón y Engativá también hemos adelantando planes. Los operativos son conjuntos con la alcaldía, ICBF y la Personería, para salir a hacer tareas de culturización. Si podemos sacarlos de los riesgos de las calles, es un punto a nuestro favor.
Falta por adecuar los lugares a dónde son llevados los menores que se encuentran en las calles.
Pero esto no es sólo policía. La responsabilidad debe ser de los padres. Ellos.
En muchas ocasiones, le trasladan la responsabilidad a la policía y a la administración y ni siquiera van por ellos. Al contrario, queremos que los padres asuman cada día más su responsabilidad en el control de los hijos, de los menores de edad, y que desde casa se propicie ese ambiente de autocontrol, de acatar las normas, porque es para la seguridad de ellos mismos.
-Pero, ¿esto no es ya sistemático?
Sí, la tendencia es esa, pero hay sectores de la ciudadanía que están presionando para que actuemos. No obstante nos damos cuenta que muchos de esos problemas empiezan en casa. Por eso hay que lograr restituir el núcleo familiar y trabajar más en este campo.
Escuchar
El coronel Salazar reconoció que una de las tareas en donde la policía está empeñada es la de escuchar más al ciudadano. Reveló que se están adelantando reuniones en los lugares sentidos de la comunidad y a comprometerse con planes y acciones concretos. “Hacemos un seguimiento con la misma comunidad, como un monitoreo para ver en dónde cumplimos y en dónde no”, añadió.
-Bueno, ¿debe haber más bolillo o colaboración ciudadana?
En la medida en que logremos fortalecer el vínculo con el ciudadano y lograr su participación en la seguridad, ese es el verdadero camino para lograr mejoría en este tema. Tiene que haber esa simbiosis para que funcione.
De lo contrario va a ser muy difícil.
-¿Y con qué tareas concretas se logra ese objetivo?
Hay varios programas que han sido nuestras estrategias para fortalecer ese trabajo con la comunidad. Uno es el de las “recompensas comunitarias”, que no son otras que las de premiar a las localidades o sectores que mejoran y demuestran sus índices de violencia o de inseguridad.
Por ejemplo, en Quirigua recompensamos a un sector del parque detrás de Cafam, que tenía problemas. Hubo una expresión espontánea de varios jóvenes de pandillas para arreglar el parque, con dotaciones que nosotros pusimos.
Ese fue un primer puente de acercamiento. En uno o dos meses podemos mostrar un pacto de convivencia que los lleve a no robar, atracar, alejarse de las drogas y no agredirse, Eso es gradual, pero todo avance en esto es muy importante. El otro programa es el de la convivencia entre grupos, como los de barras del fútbol, o tribus urbanas, cuyo crecimiento y generalización es innegable. Ya tenemos este tipo de trabajo en Kennedy y Bosa.
Si logramos trabajar aquí, podemos mejorar la situación, por ejemplo, en el estadio. Ojalá entiendan, que en el deporte y la cultura, es diversión, expresión, recreación, que deben estar alejados de la violencia. Que se desarrollen como personas, o como grupo, pero en forma pacífica.
Datos del oficial·
Tiene 43 años de vida, lleva 24 y medio en la policía y tiene 3 hijos adolescentes.·
Fue comandante de la Policía en Atlántico. Reconoce que llegar a tan sólo el occidente de la ciudad, en terreno, problemas y habitantes, fue un cambio mental y de labores. “Asumí una responsabilidad más grande”, dice.
· Afirma que el trabajo de la policía es netamente comunitario. “Estar en el campo de la investigación, inteligencia y vigilancia están relacionados en forma directa con la comunidad, con la gente. La comunidad es la razón de ser para uno como policía”, agrega.
Engativá en cifras
El comandante de la Policía en Engativá, mayor Oscar Cárdenas nos contó el desarrollo específico de la localidad décima en cuanto al comportamiento ciudadano y la comisión de delitos de alto y bajo impacto. La tasa de homicidios se mantiene igual a la de 2007, pero los hurtos a residencias, comercios y personas disminuyeron.“A la fecha tenemos 64 homicidios, de 63 registrados el año anterior.
Estos casos se produjeron por sicariato, venganzas e intolerancia. En este último punto, en Álamos, un hombre mató a otra persona, luego de ser expulsado de un partido de microfútbol. Perder la vida por un partido de fútbol no tiene sentido alguno”, dijo el oficial.Habló de las riñas intrafamiliares, entre marido y mujer, hombre y cuñado, jóvenes y primos, que también derivan en tragedias.
Reveló que la tasa de homicidios llega a 11 por cada 100 mil habitantes, menor que el promedio de la ciudad que está en 18, y comparado con otras localidades grandes, como Kennedy, Suba y Ciudad Bolívar.Los temas sensibles de convivencia los tenemos en cuanto a establecimientos públicos de rumba. Ese es un aspecto sensible en toda la ciudad. Se registran riñas, situaciones con menores de edad, los grupos o parches de jóvenes, y pandillas.
“Hay una porción mínima de barras bravas, que se han trasladado incluso al interior de los colegios, con enfrentamientos y han resultado heridos algunos jóvenes, pero es menor”, aseveró.Indicó que la gente de la localidad se queja mucho que estos jóvenes van a los parques a consumir drogas.
“La comunidad se siente mucho porque no puede ir a los parques a hacer deporte. Con la policía comunitaria estamos trabajando en su recuperación, como en los colegios. Con antinarcóticos, y su programa DARE, de prevención a la drogadicción tenemos presencia”, agregó.
El hurto de vehículos también es preocupante, por cuanto el ciudadano es muy descuidado al dejar abandonado su vehículo en plena calle.
“Al pasar un fin de semana por Bachué, fácilmente se contabilizan de dos a 3 mil vehículos estacionados en las calles, y sin seguros, bloqueos ni alarmas”, dijo. Pero también se presentan los autorrobos por los seguros, y para el desguace de autopartes.
“Los líos de convivencia se registran a diario, y para ello estamos, para responderle al ciudadano”, recalcó.













a mi me robaron la bicicleta y los policias defendiendo a los responsables…que tal!! les sali a deber
pues es tanas
ola maravillosa la historia del barrio las ferias, quisiera comentar que hace mucho tiempo tumbaron el camhi, hospital o centro de higiene como yo lo conoci, de este barrio y esta ahi destruido encerrado por unas tejas de zin que ya tambien se estan cayendo, este camhi funcionaba asi con las instalaciones re-viejas, pero ahora arreglaron el frentecito y el resto lo dejaron tumbado , seria bueno que las autoridades competentes se acercaran por alli, a revisar la restauracion de este hospital o camhi. gracias y muchas bendiciones